¿Y como salir de esta … crisis?

El Ministro de Industria y miembros de la Casa Real viajan para encontrar mercado a nuestra tecnología en energía alternativa … y es que mientras Alemania está creando empleo nosotros parece que seguiremos destruyéndolo durante un tiempo considerable (más aún si hacemos caso de las previsiones catastrofistas del premio Nobel en Economía que hoy nos visita).

Sabemos que es el talón de Aquiles que ha agotado nuestro modelo económico : la falta de innovación.  Los murcianos son los que más Mercedes se han comprado en época de vacas gordas, mientras clamaban con desesperación pidiendo agua para regar sus cada vez más numerosos campos de golf destinados a jubilados europeos y ahora lloran el tener que asumir con mayor crudeza la crisis. Mientras, en Alemania, donde han pagado un alto precio por la crisis financiera, sin embargo no están viéndose tan afectados por la destrucción de empleo, seguramente porque sus empresas son más competitivas, desarrollan más tecnología, invierten más en innovación y lo hacen desde hace  más tiempo. Claro que no hay que olvidar que tampoco los alemanes están a salvo de esta crisis global, y lo estarán aún menos si el cataclismo se mantiene durante un tiempo considerable.

En este país, las empresas en auge no tienen  la suficiente costumbre  de reservar parte de sus ganancias a la investigación e innovación. No hay cultura en este sentido y tampoco se ha incentivado lo suficiente, pues por un tiempo largo pareció que lo más rentable era contruir a destajo y dejarse de preocupaciones. Esto también convenía a las administraciones que por muy diferentes cauces se han lucrado corruptamente de este modelo económico perverso. Y sin embargo, ahora que las nuevas tecnolgías están pidiendo abrirse paso en un mundo cambiante, parece un buen momento de incentivar su desarrollo, como pretende hacer Obama.

España , por su atractivo geográfico podría haberse convertido en la California europea. Sólo necesita algunos núcleos lo suficientemente interesantes, atractivos y bullentes de innovación tecnológica. Quizá sea el momento de huir de los malos augurios de Krugman aprendiendo de los errores cometidos hasta el momento y permitiendo que las nuevas ideas encuentren un hogar propicio, confortable y permanente para desarrollarse en esta tierra. Pero para ello necesitarán a un colectivo suficientemente amplio de emprendedores dispuestos a sembrarlas aquí.

Así pues ¡¡¡ bien por el desarrollo y la innovación en energías alternativas !!!, pero no es suficiente : ¡¡ necesitamos más !!

Sí, los alemanes están incluso creando empleo mientras que nosotros seguimos destruyéndolo. Y es que son más eficientes, más profesionales, más equilibrados y organizados. Castigan más y mejor la corrupción en todos los ámbitos. Son más previsores pero también son más cuadriculados y cuando algo no sale como esperan tienen menos capacidad de maniobra, están en cierta forma esclavizados por sus propias normas.

Por otro lado, los norteamericanos siempre dan la senación de ser capaces de reinventarse a sí mismos. Por eso no parece tan difícil creerse las afirmaciones del Presidente de la Reserva Federal de que pronto saldrán de esta crisis. Los estadounidenses han triunfado gracias a su cualidades emprendedoras, a su entusiasmo por empezar nuevos proyectos, a su habilidad para invertir en ellos aun asumiendo riesgos. Pero en cambio, también adolecen de muchos defectos : no tienen una organización social sostenible al estilo europeo, son a veces chapuceros y testarudos, y son unos abusones que se aprovechan en exceso de los logros ajenos y no tienen escrúpulos a la hora de progresar. Todo esto acabará volviéndose en contra de ellos aún con más dureza si no rectifican a tiempo.

Pero aquí tenemos la ventaja de aunar varias cualidades de estos dos motores económicos. Somos un país bastante europeizado, con una estructura pública mejorable pero no depravada, no somos tan cuadriculados como los alemanes y si bien no tenemos la mentalidad emprendedora de los norteamericanos, sí que  disfrutamos de una similar capacidad emotiva para ilusionarnos por nuevos proyectos. Además gozamos de un clima y una situación geográfica envidiable y aunque por desgracia nos hemos convertido en unos corruptos y debemos incidir en este aspecto, al menos no parece que hayamos alcanzado aún el nivel mafioso de los italianos.

Tenemos capacidad para desarrollarnos y éste es el momento de demostrarlo. Quizá podamos aprender a ser una mezcla de lo más positivo de los que nos rodean … entusiastas como los norteamericanos, rigurosos y respetuosos al estilo europeo … auténticos como los iberoamericanos …

Ahora bien, tendremos que acabar de desprendernos de una vez por todas del sabor rancio que nos ha dejado la dictadura, impregnada en todos los agentes sociales.

~ por aproaunabrujula en Marzo 16, 2009.

Escribe un comentario