MADE IN SPAIN

SIIIIIIII, definitivamente sííííííííí al “MADE IN SPAIN” del ministro de industria.

Yo hace algún tiempo que soy ferviente practicante (a pesar de las dificultades que implica) y es que es una pena ver el mercado inundado de productos de mala calidad (ni siquiera los vietnamitas valoran los productos de sus vecinos chinos que tachan de malos y poco duraderos) fabricados en países emergentes donde los trabajadores no están ni mínimamente protegidos (¡¡¡ con lo que ha costado en Europa conseguir esta protección social es una lástima dejar que el sistema se debilite o se derrumbe por la competencia desleal de las empresas fabricantes explotadoras a destajo !!!)

Ya conocemos la peligrosidad de los productos químicos que utilizan los fabricantes chinos (en el caso del calzado, por ejemplo), lo terriblemente tóxicos que son los tintes que emplean, y los altamente contaminantes métodos de producción que sostienen su industria. Por no hablar de lo peligroso que últimamente resulta ingerir sus productos alimenticios (y aunque en este aspecto también occidente ha hecho muy muy mal sus deberes parece que cada vez hay más productores en España y Europa que empiezan a aprender la lección defendiendo una producción más ecológica y por tanto de mayor calidad … o eso esperemos)

En algunos productos, como ropa y juguetes, más vale calidad que cantidad … y en lo que se refiere a comida pues no digamos (y no parece tan difícil poner en práctica estas premisas en una sociedad donde se desperdicia tanta comida y donde se consume de forma tan ineficiente). Averiguar hasta que punto están contaminados los terrenos donde se cultivan las verduras que ingerimos puede ser una odisea, por eso yo creo que muy a menudo, lo más saludable (y lo energéticamente más sostenible), será consumir productos locales o también productos ecológicos, y desde luego: PLÁTANO DE CANARIAS

Sin embargo no deja de ser complicado comprar “MADE IN SPAIN”. Muchísimas marcas españolas fabrican en el extranjero gran parte de sus productos, pero legalmente tienen la obligación de poner en el etiquetado donde está fabricado. Algunas hacen trampas y se limitan a indicar “diseñado en España” probablemente con la intención de confundir, sin informar en ninguna parte de donde se ha fabricado el producto. Otras dicen “importado por … alguna empresa española” probablemente con la misma intención. A mi personalmente me da más confianza comprar “MADE IN SPAIN” de una marca extranjera (y mejor si es europea, donde me parece que los trabajadores están mejor protegidos) que un confuso “diseñado en España” de una marca española que probablemente pretende ocultar que fabrica en China. (Eludiendo los controles que persiguen un sistema productivo más ecológico y aprovechando la desprotección de la mano de obra en estos países)

Esto no está de todos modos al alcance de todo el mundo pues es indudable que una prenda “made in china” comprada en el Carrefour en rebajas es frecuentemente más económica que otra “MADE IN SPAIN” encontrada de saldo, sin embargo vale la pena prestar atención a las etiquetas e intentarlo pues incluso a veces sucede lo contrario. En los electrodomésticos por ejemplo, se nota mucho la diferencia de calidad y creo que no tanto la de precio. Lo que más se nota es sin duda la diferencia de número, pues por cada marca que fabrica aquí el producto hay diez que lo producen en China.

También debería haber una mayor regulación sobre los tintes de la ropa y el tratamiento químico de las telas, pues a menudo el intenso colorido que nos cautiva de las prendas “made in china” se corresponde con una degradación irresponsable e innecesaria del medio ambiente. Los fabricantes tienen la obligación de indicar si compramos algodón o productos sintéticos pero todavía queda mucho para que sepamos los tratamientos reales que han sufrido los productos que adquirimos (algodón orgánico, ecológico etc: el ministerio de industria debería explicar mejor las garantías que ofrece cada etiquetado).

En cuanto a los juguetes, por ejemplo, ya es casi misión imposible encontrar algo de fabricación europea. Uno puede recurrir a Internet y esforzarse mucho pero es complicado y se pierde bastante tiempo … sin embargo no dejo de confiar en que surjan cada vez más marcas que se distingan por el origen responsable de su producción y la calidad medioambiental de sus procesos industriales.

De todos modos, según dice el ministro, (y parece lógico que así sea) bastaría con sustituir una parte del consumo por “MADE IN SPAIN” para salvar miles de puestos de trabajo en este país. Yo lo practico tanto como puedo, y como aún esperanzada europeísta que me considero también procuro practicar el “MADE IN EUROPA”, no porque tenga nada contra China (país que deseo fervientemente visitar) y el resto de oriente, sino porque deseo que sus trabajadores disfruten un día de la misma protección que los trabajadores europeos y no al contrario, y también porque espero que esto sirva para que se profundice en una mayor regulación de los procesos productivos y su impacto ambiental en todo el mundo.

Es decir, yo no promulgaría el “MADE IN SPAIN” porque sí, de hecho soy más seguidora del “HECHO EN EUROPA”, porqué creo que en general esto supone mayores garantías de calidad que en el resto del mundo y creo que redunda en una mayor protección de la mano de obra, muchas veces sin una diferencia de coste elevado, sino más bien una diferencia entre el número de artículos que encontramos de cada procedencia, lo que convierte en misión imposible encontrar productos que no hayan sido fabricados en China. Además, procurar que una parte importante de los productos que adquirimos sean fabricados en España supone un ahorro energético en transporte que nuestro planeta seguramente agradecerá.

~ por aproaunabrujula en Enero 22, 2009.

Escribe un comentario